España se enfrenta a la temporada de incendios con 3 millones más que en 2013

24 de junio de 2014 | LAINFORMACION.COM |

El verano ya ha llegado y con él, la preocupación por los posibles incendios que cada año acaban con miles de hectáreas de terrenos del país. Este martes, la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, ha presentado la campaña contra incendios de 2014, una campaña que sigue en la línea de 2013 pero que pondrá especial atención en la zona del Levante, donde se prevén temperaturas muy altas y donde la sequía ha causado estragos este año.

Para 2014, el Ministerio de Agricultura sólo ha destinado tres millones más que el año anterior, alcanzando los 79, una cifra a la que se le deben sumar otras adquisiciones como el nuevo avión anfibio que se destinará a la campaña. Además, García Tejerina ha asegurado que “el Gobierno ha impulsado medidas activas de prevención” a lo largo de todo el año, cuyo objetivo es minimizar las posibilidades de que se provoquen conatos o incendios.

No obstante, son las comunidades las encargadas de coordinar sus planes autonómicos de prevención y extinción de incendios. La mayor parte de ellas han mantenido más o menos estables sus presupuestos en relación con lo destinado en 2013. No es de extrañar que tanto el Gobierno central como los autonómicos dediquen presupuestos similares si se tiene en cuenta que el año pasado se consiguió reducir la extensión afectada por los incendios en un 54%.

Entre las que han aumentado su partida presupuestaria se encuentra País Vasco que, a pesar de que su período de incendios no coincide con el del resto del país, ha aumentado en dos millones el presupuesto para la campaña de prevención y extinción de incendios de 2014. También la Comunitat Valenciana ha subido la financiación en 1,8 millones de euros, por lo que su partida total ha alcanzado los 96 millones. Durante esta campaña, se prestará especial atención a esta zona del Levante, donde las temperaturas se prevé que sean más altas y donde la sequía ha causado estragos durante todo el año.

La comunidad autónoma que más dinero ha aumentado ha sido Castilla La Mancha, que ha subido un 10% su partida, sumando 5,7 millones de euros al presupuesto de 2013. La explicación de esta subida es que fue, precisamente, esta comunidad una de las más afectadas en 2013. En concreto, Castilla La Mancha fue la segunda comunidad autónoma más afectada, después de Galicia.

Mientras la mayor parte de las comunidades se mantienen económicamente estables, la única donde parece que la crisis ha hecho mella es en Andalucía, donde se ha reducido drásticamente el presupuesto: en 10 millones de euros. Aun así, sigue siendo uno de los presupuestos más altos del país, con 177,9 millones de euros, y de los diez que se han reducido han asegurado que no forman parte del presupuesto a extinción, del que “no se ha reducido ni un solo céntimo”.

En este sentido, la ministra ha recordado que antes de las vacaciones de verano se presentará la reforma de la Ley de Montes ante el Consejo de Ministros para poder proceder a su redacción e implementación a partir de septiembre. Este proyecto se centrará en la “activación socioeconómico del sector forestal” con el objetivo de “movilizar el valor económico de los montes para que éstos puedan ser cuidados y explotados”.

El fin de esta reforma es, principalmente, el de dar riqueza al medio rural y de esta manera, con un mejor cuidado y una mejor gestión, se minimizan los riesgos por incendio. Este plan tendrá más relevancia para las próximas campañas contra incendios, pero la ministra también ha explicado cuál será el despliegue de la campaña de 2014.

Un despliegue de 67 aeronaves, 10 brigadas de refuerzo y 120 especialistas

El plan de actuaciones de prevención y lucha contra los incendios forestales de este año contará con un total de 67 aeronaves, una más que en 2013, diez brigadas de refuerzo y 120 especialistas, y en el que están implicados nueve ministerios: Presidencia; Asuntos Exteriores y de Cooperación; Justicia; Defensa; Interior; Fomento; Industria, Energía y Turismo; Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y Economía y Competitividad.

Las 67 aeronaves estarán ubicadas en 37 bases diferentes. El equipo está conformado por 17 aviones Canadair con capacidad de descarga de 5.500 y 6.000 litros; un avión Canadair (CL 415) con 6.000 litros de capacidad;16 aviones Fire Boss AT 802 y Airtractor 802, con capacidad de depósito de 3.100 litros; ocho helicópteros bombarderos Kamov K32A con capacidad de carga de agua de 4.500 litros; 19 helicópteros biturbina con capacidad de descarga de 1.500 litros; cuatro helicópteros BK 117 para apoyo en actividades de defensa contra incendios y dos aviones de comunicaciones y observación ACO.

Igualmente, contará con diez Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF), que desarrollan su actividad en labores de extinción,  y están especializadas en el combate de grandes incendios. De ellas, nueve pertenecen a las BRF-A, que constan de tres equipos de un técnico, dos capataces y 14 brigadistas y una a las BRIF-B, compuesta por equipos de un técnico forestal, un capataz y siete brigadistas.

Además, se cuenta con un dispositivo periférico formado por 120 especialistas que desarrollan las funciones de jefatura de las bases del Ministerio y la coordinación de los medios con la Central de Operaciones del Área de Defensa contra Incendios Forestales y las correspondientes Coordinaciones de Zona.

Como complemento, el Ministerio dispone de once Unidades Móviles de Meteorología y Transmisiones. Como punto neurálgico para la coordinación de todos los medios, trabaja 24 horas al día de forma continua el Centro de Coordinación de la Información Nacional sobre Incendios Forestales (CCINIF).

Por su parte, el Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN) cuenta con un dispositivo de incendios compuesto por 187 personas distribuidas entre los Parques Nacionales y fincas adscritas al Organismo Autónomo. Conforme la distribución de este dispositivo corresponde al Parque Nacional de Cabañeros (48 personas); Parque Nacional Tablas de Daimiel (18 personas), Centro Montes de Valsaín (25 personas); Centro Montes Lugar Nuevo Selladores-Contadero (48 personas); Centro Quintos de Mora (20 personas); Finca de Granadilla (14 personas); Finca de Lugar Nuevo de Monfragüe (14 personas).

Además, el Ejecutivo, en colaboración con las administraciones autonómicas, situará en comarcas con mayor problemática de incendios forestales a 18 Equipos de Prevención Integral contra Incendios Forestales (EPRIF). También participan en las labores de prevención diez Brigadas de  Labores Preventivas, con más de 400 trabajadores, que realizan trabajos de selvicultura preventiva y, ocasionalmente, apoyan a los EPRIF en la ejecución de quemas controladas.

Dos nuevos anfibios a Torrejón y preocupación en el Levante

Al plan de actuación hay que sumarle el envío de dos aviones anfibio que estarán destinados en la base de Torrejón de Ardoz, una base de la que, según García Tejerino, se puede llegar a cualquier parte de la península en menos de 45 minutos, de manera que podrá estar disponible para cualquier emergencia. Asimismo, ha reiterado que el Ministerio prestará especial atención al Levante, donde la preocupación es mayor. “El dispositivo es mayor en esta zona, para no dejar descubierta ninguna zona”, ha explicado.

La gestión de la prevención y extinción de incendios es competencia de las propias comunidades autónomas. No obstante, la ministra ha asegurado que si se alcanza un nivel 2, las comunidades pueden solicitar al Ministerio medios centrales, aunque su coordinación dependerá más de la propia comunidad.

Asimismo, la ministra ha explicado la importancia de la “formación, educación y sensibilización” acerca de los peligros de los incendios forestales, y ha hecho hincapié en que se debe destinar mucho tiempo y esfuerzo a fomentar la comprensión sobre sus peligros, aunque esta gestión también es competencia de las comundiades.

Por su parte, la ministra ha explicado el endurecimiento de las penas en el Código Penal, donde “se han establecido supuestos agravados para incendios en zonas con habitantes y a los incendios provocados, así como para aquéllos que afecten a espacios protegidos, que serán castigados como delitos contra el Patrimonio”. En este sentido, también se podrán “imponer actuaciones orientadas a reponer al daño”.

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La Antártida Occidental empieza a derretirse… y no parará hasta elevar tres metros el nivel del mar

13 de mayo de 2014 | LAINFORMACION.COM | Cambio Climático

Durante las últimas semanas, las advertencias acerca de los efectos del cambio climático han sido continuas. El estudio del Panel Intergubernamental de Cambio Climático dependiente de Naciones Unidas y la Tercera Evaluación del Clima supervisada por la Casa Blanca de Estados Unidos han sido los dos últimos informes que alertaban de que algunas de las consecuencias del cambio climático están ya ocurriendo. Olas de calor extremas, tormentas más persistentes y habituales, aumento de la temperatura… Los efectos de los que vienen advirtiendo desde hace tiempo ya se pueden notar.

Ahora se suman a estos otros dos informes, elaborados por dos grupos de científicos diferentes que han llegado a la misma conclusión: que el deshielo de la Antártida Occidental es irrefrenable e irreversible. Uno de ellos llega acompañado del respaldo de la NASA; el otro, de la Universidad de Washington. El colapso de esta región de la Antártida será la que cause el aumento del nivel del mar a nivel global y lo hará alcanzando una altura de tres metros. Eso sí, a “largo” plazo, al menos, 200 años.

La Antártida Occidental, también conocida como la Menor, es una de las dos regiones de la Antártida, la más pequeña. Sin embargo, en ella se encuentran diferentes glaciares, entre ellos el Pine Island (PIG), uno de los mayores contribuyentes al aumento del nivel del mar, o el Thwaites, otro de los seis más importantes de la región.

Ambas investigaciones se han centrado, precisamente, en este segundo, el Thwaites, un glaciar de más de 182.000 kilómetros cuadrados, aunque sus pesquisas han ido más allá del propio glaciar. Los glaciares ubicados en esta región contribuyen significativamente al aumento del nivel del mar a nivel global, aunque estas son estimaciones a largo plazo.

Eric Rignot, profesor de Ciencias Físicas en la Universidad de California en Irvine y miembro de la NASA, está detrás del primer estudio y ha sido el encargado de definir como “imparable” el deshielo que está sufriendo no sólo el glaciar, sino toda la región de la Antártida Occidental. “El hecho de que el deshielo esté teniendo lugar de forma simultánea en diferentes sectores sugiere que hay detrás una causa común, como el aumento de la temperatura del agua del océano que está situada justo debajo del suelo de los glaciares”, sostiene Rignot.

El aumento de la temperatura ya ha sido señalado como el principal culpable de muchas de las consecuencias que trae consigo el cambio climático, como son la formación de huracanes o las lluvias torrenciales. Sin embargo, que esto repercuta en el nivel del mar no es una consecuencia que se pueda ver a tan corto plazo como sí ocurre, por ejemplo, con las tormentas o con las olas de calor, que se pueden sufrir ya en la actualidad.

Según Rignot, a pesar de que el término que utiliza es el del colapso del glaciar, explica que el “colapso” en sí no significa que vaya a tener un efecto inmediato. De hecho, el escenario más veloz implicaría un retraso de al menos 200 años, y el más lento, de más de mil. No obstante, “el colapso ya ha comenzado”, sostiene.

¿Qué es entonces lo que ocurre en este glaciar? Que está “adelgazando”. Desde el momento en el que el Thwaites ha empezado a derretirse, el glaciar se hará cada vez más delgado y, aunque fino seguirá manteniendo su altura, disminuyendo su estabilidad. En ese momento es cuando correrá el mayor riesgo de colapsar, según explica el glaciólogo Benjamin Smith, profesor de la Universidad de Seattle y coautor del estudio que ha sido publicado este mismo lunes en ‘Science’. Esto tendría lugar a “largo” plazo, entre 200 y 500 años. No obstante, Smith sostiene que este período, hablando en términos glaciares, “es un abrir y cerrar de ojos”.

Aunque coinciden en la conclusión, Rignot no comparte la visión de los períodos de Smith porque el modelo informático utilizado recurre a las estimaciones de las tasas de velocidad de deshielo futuro, en lugar de realizar cálculos basados en los procesos físicos, como el hecho de que cambie la temperatura de los mares. En este sentido, Rignot sostiene que “estas simulaciones deberían ir más allá e incluir situaciones realísticas de los océanos”. “De esta manera, podrían predecir un deshielo incluso más rápido”.

El peligro principal del deshielo del glaciar Thwaites es que, una vez que éste haya desaparecido, el resto de la Antártida Occidental iría detrás. “Podríamos tener que enfrentarnos a un aumento del nivel del mar equivalente a una tormenta como fue la provocada por el huracán ‘Sandy’ pero de forma permanente”, explica otro glaciólogo, Richard Alley, de la Universidad de Pensylvania.

La historia propia de la Antártida confirma este peligro. Según explica Alley, hay muestras de algas en los núcleos perforados en las cuencas que conectan de forma interna al glaciar Thwaites con los glaciares que le rodean. Esto pone de manifiesto que el agua de mar ya ha llenado las cuencas en los últimos 750.000 años y esta inundación del pasado confirma que un “modesto” cambio climático puede causar el colapso de toda la capa de huelo.

“El hecho de que ya estemos hablando de tres o más metros de aumento del nivel del mar por culpa de la Antártida Occidental es un hecho inquietante para muchas personas”, sostiene Alley, “incluso aunque falten siglos para que esto ocurra”.

Una advertencia preocupante, pero no nueva

Ya en septiembre de 2013 la revista ‘Nature‘ publicaba un informe que revelaba que la Antártida ya estaba perdiendo más hielo de lo que se creía, debido principalmente a la fusión de la parte inferior de las plataformas de huelo sumergidas. Según esta investigación, se podía alcanzar hasta un 90% de pérdida de hielo en determinadas zonas de la región. Hasta entonces, se creía que la pérdida de piezas de los glaciares (icebergs) era la principal causa de la disminución del hielo de la Antártida.

Este estudio, dirigido por académicos de la Universidad de Bristol, en Reino Unido, junto a otros científicos de las Universidades de Utrecht y de California, utilizó datos de satélites y modelos climáticos para demostrar que esta fusión de la subplataforma tiene un impacto tan grande como la fractura de un iceberg para la Antártida en su conjunto e, incluso, mucho más importante para algunas zonas.

Fue gracias a este estudio cuando se dejó de asumir que la mayor parte del hielo se perdía a través de los icebergs para pasar a ser conscientes de que la fusión por debajo de las plataformas de hielo puede llegar a ser incluso más importantes, una información que es vital para entender el comportamiento de las capas de hielo en el presente y en el futuro, modificado por el cambio climático.

El glaciar Pine Island, otro de los que más adelgaza en la región

Otro de los principales contribuyentes al aumento del nivel del mar es el Pine Island, un glaciar situado en la banquisa de hielo de la Antártida Occidental , que está experimentando un adelgazamiento muy brusco debido, precisamente, a la fusión de su núcleo, derivada por el aumento de la temperatura en el agua que circula por debajo de la placa de hielo inferior.

La autora del estudio dirigido a este glaciar, Joanne Johnson, de la ‘British Antarctic Survey’ de Cambridge, explica que el adelgazamiento tan rápido demuestra “lo sensible” que son este tipo de glaciares a los “cambios ambientales”. En este sentido, pequeños cambios pueden llegar a tener resultados “dramáticos y de larga duración”, como son el preocupante aumento del nivel del mar de hasta tres metros de altura que sugieren los últimos estudios.

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El aumento del precio del gas ruso a Ucrania podría provocar una ‘guerra energética’ en toda Europa

8 de abril de 2014 | TEINTERESAESEnergía

El aumento del precio del gas que Rusia suministra a Ucrania ya es una realidad. El pasado 1 de abril, la compañía gasista rusa Gazprom dejaba de aplicar los descuentos que habían imperado en las facturas del país vecino hasta ahora a causa de las deudas acumuladas por Kiev. Desde ahora, cada 1000 metros cúbicos de gas importado, Ucrania deberá desembolsar 485 euros, un 80% más de lo que pagaba hasta ahora.

Con este aumento de la tarifa, una de las más altas de Europa, la economía ucraniana se vuelve cada vez más débil de cara a las elecciones que tendrán lugar el próximo 25 de mayo.

Este sábado, el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, denunciabala actuación de una Rusia que no ha podido aprovecharse de Ucrania “por la fuerza” y que ha tenido que recurrir a una “agresión económica”, atacando a los suministros de gas.

En este sentido se expresaron el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, y la Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Catherine Ashton, la semana pasada, cuando acordaron facilitar la obtención de gas natural desde Polonia y Hungría, desarrollando una nueva ruta a través de Eslovaquia.

Y es que Kerry se niega a “permitir que la energía sea utilizada como arma política o instrumento de agresión”. No obstante, el suministro de gas desde el oeste del continente no podrá nunca sustituir en volumen al procedente de Rusia.

Obstáculos a la diversificación de la importación

En este mismo contexto existe otro obstáculo más para Ucrania y es que el tránsito de gas de oeste a este podría contradecir el contrato firmado con la compañía rusa. No obstante, Europa es consciente de esta situación, que intentan denunciar gracias a una investigación antimonopolio contra el gigante ruso, abierta desde hace algún tiempo por el comisario Joaquín Almunia.

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Para reducir esa dependencia, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se comprometió el pasado mes de marzo a aumentar las exportaciones no sólo a Ucrania sino a toda Europa de gas pizarra, aunque ha pedido que desarrollen sus propias fuentes de energía, como ya ha hecho EEUU con la fracturación hidráulica, conocida como ‘fracking’, para obtener gas no convencional.

No obstante, los líderes de la UE deben proceder con cautela ya que la diversificación de los suministros de gas podría provocar represalias por parte de Rusia: Moscú podría volver a cerrar el grifo del gas a Europa, como ya hizo en 2006 y en 2009, dejando miles de hogares sin energía, especialmente en los países que más dependen del gas ruso, como Ucrania. Cerca de un tercio del suministro del gas a Europa viene de Gazprom.

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Seis países de Europa dependen al 100% del gas procedente de Rusia

8 de abril de 2014 | TEINTERESAESEnergía

La anexión de Crimea a Rusia ha sido un duro golpe para Ucrania, que ha perdido un enclave geoestratégico importante. Sin embargo, desde el momento en que Moscú ha decidido ponérselo más difícil al nuevo Gobierno ucraniano las consecuencias se han extendido a un plano económico que afecta a toda Europa.

Basándose en las deudas que ha contraído Ucrania con el gigante gasista Gazprom, la compañía que exporta gas ruso a casi toda Europa a través del suelo ucraniano le ha dejado de aplicar a Kiev los descuentos que hasta ahora habían imperado en sus facturas, que pasan a ser un 80% más altas que hasta ahora. En este contexto, el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, ha denunciado esta medida de Rusia asegurando que, al no poder aprovecharse de Ucrania “por la fuerza” ha tenido que recurrir a una “agresión económica”, atacando a los suministros de gas.

¿Pero qué puede suponer esta medida para el resto del continente? Europa sólo cuenta con un 3,1% del gas que se extrae de los más de 181.900 millones de metros cúbicos de yacimientos que existen en el mundo, según los datos de Enagas. Sin embargo, su consumo seis veces superior, alcanzando el 18,1%. Y en medio de esa necesidad de satisfacer las demandas energéticas es donde se encuentra Gazprom: el principal suministro de gas del continente.

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Seis países europeos tienen dependencia total del gas que procede de Rusia: Bulgaria, Estonia. Finlandia, Letonia, Lituania y Suecia. Pero no sólo eso, sino que desde República Checa, cuyo consumo depende en más de un 80% del gas ruso, hasta Países Bajos, con una dependencia del 5,8%, casi todos los países de Europa tienen una necesidad energética con Rusia.

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Sólo Chipre, Dinamarca, Irlanda, Malta, Portugal, España y Reino Unido no dependen en absoluto de la entrada de gas desde el territorio ruso. A pesar de estos países aislados que se libran de la unión necesaria con las compañías gasistas rusas, el 30% del total de las importaciones a Europa vienen de Moscú. Si Rusia cortara el suministro a Ucrania, en principio, no debería tener repercusiones directas en los países europeos si Ucrania sigue siendo zona de paso del gas.

No obstante, el director del programa de Energía y Cambio Climático del Real Instituto Elcano, Gonzalo Escribano, sostiene que tanto Ucrania como el resto de Europa deben dejar de depender directamente energéticamente de Rusia. “A corto plazo no hay una solución, pero ellargo plazo empieza mañana“. Para Escribano la única opción de salir “del monopolio del Kremlin” es precisamente, evitar caer en otro monopolio, y diversificar el suministro de gas de diferentes zonas. Sin embargo, para esto, es necesaria una gran inversión económica.

Riesgo de desabastecimiento en Ucrania

La nueva crisis entre Rusia y Ucrania generada tras la anexión de Crimea a territorio ruso podría revivir el cierre de grifo que vivió Europa ya en dos ocasiones, en 2006 y en 2009, cuando Gazprom cortó el suministro energético, afectando a gran parte de los países del este.

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Aunque a corto plazo las consecuencias no son graves para Ucrania, la economía de Kiev tendría que enfrentarse al alto coste que supondría pagar la reciente subida de precios y hacer los abonos correspondientes de los impagos. Si Kiev decidiera no hacer frente a alguna de estas dos exigencias, Rusia podría cortar el suministro de gas.

En este contexto, aunque el invierno de 2014 ha sido un invierno suave y las reservas podrían mantenerse durante un período corto de tiempo, la única posibilidad de que Ucrania no corriera el riesgo de debastecimiento sería que la Unión Europea le abasteciese, según explica Escribano.

No obstante, Ucrania se enfrenta a dos problemas. Por un lado, “Ucrania no puede recibir gas natural licuado porque ni tiene instalaciones para ello ni los barcos, encargados del transporte del material, pueden circular por el Bósforo”. Y por el otro, los gasoductos instalados en suelo ucraniano no son de doble dirección, por lo que el gas no podría circular de oeste a este más en un caso puntual: un gasoducto que pasa por Hungría y Eslovaquia. “Por este sólo podría circular el 10% de los suministros”, pero este gas proviene principalmente de Rusia y podría acabar en una disputa comercial.

Ninguna de estas soluciones bastaría para acabar con este problema“, sostiene Escribano. Para el expero en Energía, la solución es la misma que para el resto de Europa: invertir en el corto plazo para poder dejar de depender de Rusia en el largo plazo.

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Estados Unidos se libra del yugo energético de Putin gracias al ‘fracking’

8 de abril de 2014 | TEINTERESAESEnergía

En medio del inestable contexto energético en el que se encuentra Ucrania después de que Gazprom le subiera las tarifas del gas, el presidente estadounidense, Barack Obama, se ha comprometido a aumentar las exportaciones de gas natural licuado (GNL) a Europa. También su secretario de Estado, John Kerry, presentó esta posibilidad durante su reunión, la semana pasada, con la Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Catherine Ashton, como alternativa a la dependencia energética de Europa con Rusia.

Y es que la competitividad energética de Estados Unidos ha aumentado considerablemente hasta el punto de llevar al país norteamericano a ser considerado como el que le hará sombra al actual gigante energético, Rusia. Tras la crisis que supuso la anexión de Crimea a Rusia, The New York Times anunciaba una nueva “era de diplomacia estadounidense del petróleo”, una medida que no es nueva si se tiene en cuenta que Hillary Clinton, durante su etapa de secretaria de Estado, creó un departamento dedicado a la extracción de crudo porfracturación hidráulica: el conocido y polémico ‘fracking.

Esta técnica, criticada con contundencia desde los organismos en defensa del Medio Ambiente, es la que Washington ha aplicado para la extracción de petróleo y gas natural y gracias a la cual ha conseguido hacer sombra a Moscú. A esta práctica también se ha recurrido para extraer gas de pizarra o de esquisto, una nueva fuente de energía que ha tenido un impacto significativo en el aumento de competitividad del país, donde se estima que se han invertido cerca de 45.000 millones de dólares sólo en 2013.

Gracias a esta técnica, que ha conseguido multiplicar por diez la producción de gas de esquisto y reducir el precio mayorista de gas natural a la mitad, Rusia podría dejar de ser un competidor energético directo para Estados Unidos, pero indistintamente de que esto ocurra o no, lo cierto es que al menos ha conseguido convertirse en un país energéticamente independiente y ha logrado salvarse de la presión que ejerce el Kremlin en esta materia. Lo que no ha conseguido ha sido desbancar a Rusia en cuanto a cifras de exportación.

Exportar gas de EEUU a Europa

Al hilo del compromiso de Obama con el incremento de la exportación, Bruselas y Washington celebraron la perspectiva de esas nuevas “exportaciones estadounidenses de gas natural licuado en el futuro” y consideraron que “los suministros globales adicionales beneficiarán a Europa y otros socios estratégicos”.

Ante esta petición ha reaccionado el analista especialista en gas y crudo de la compañía Renaissance Capital, Ildar Davletshin, que ha considerado que esta perspectiva no está muy clara dado que “Estados Unidos no cuenta con instalaciones de exportación disponibles”.

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“Además, el gas de esquisto ha jugado un importante rol a la hora de impulsar la competitividad de la industria estadounidense sobre la europea, por lo que se puede esperar que se ejerza presión desde la economía nacional para mantener la mayor parte del gas dentro de Estados Unidos”, asegura Davlesthsin. Sin estar muy lejos de la realidad, el Departamento de Energía no ha autorizado más que un puñado de permisos de exportación de gas y petróleo, a pesar de las numerosas peticiones por parte de las compañías energéticas. El motivo es que una posible exportación podría elevar los precios de la energía dentro de Estados Unidos, provocando aumentos en las facturas de los consumidores y de las industrias nacionales.

Sin instalaciones no hay exportación

En este mismo contexto, el portavoz del gigante gasista ruso Gazprom, Sergei Kupriyanov, afirmaba este sábado durante una entrevista en la televisión rusa que el gas norteamericano no podía convertirse en una alternativa al ruso debido, precisamente, a esta falta de instalaciones. Kupriyanov, que rechaza la posibilidad de que EEUU exporte GNL, sostiene que esta propuesta es “populismo político” puro.

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Más allá de cualquier juicio de valor de estas declaraciones, sería de extrañar que Europa, y particularmente Ucrania, comenzaran a importar un gas que tiene que ser transportado en buques especiales y que para su uso, debe ser manipulado en una planta de regasificación. Para recibir este tipo de energía, los países receptores deberían contar con estas instalaciones. Cabe pensar que, si todos contaran con ellas, se fomentaría antes la interconexión entre países dentro del propio bloque europeo, como España y Francia, para favorecer la entrada de gas a Europa desde el propio continente y reducir más los costes del suministro.

A pesar de que las exportaciones de gas estadounidense a Europa pudieran ser positivas a corto plazo en una coyuntura de desabastecimiento energético, como podría ocurrir en caso de que Kiev decida no abonar la deuda acumulada o hacer frente a los nuevos precios, provocando el corte del suministro por parte de Gazprom, la solución a largo plazo para seguir los pasos de Estados Unidos y adquirir independencia energética sería invertir en infraestructuras dentro de territorio europeo para permitir el traspaso de gas desde puntos con grandes entradas de gas, como ocurre con España. En este sentido, Europa no debería desoír la segunda parte de las recomendaciones de Obama: la de desarrollar propias fuentes de energía para depender lo menos posible de terceros países.

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España podría convertirse en la puerta de entrada de gas para toda la Unión Europea

8 de abril de 2014 | TEINTERESAESEnergía

La Unión Europea sabe que si deja de depender del gas ruso, el Kremlin tendrá menos poder sobre el bloque en materia energética. Aunque tanto la alta representante de la UE para Política Exterior, Catherine Ashton, como el secretario de Estado de EEUU John Kerry lo han entendido y han reconocido recientemente que deben reducir la dependencia energética de Rusia para evitar que “la energía se use como arma política”,  la opción que han propuesto podría no solucionar ni el problema de Ucrania ni el del resto de Europa.

La propuesta de Kerry y Ashton es facilitar la obtención de gas natural para Ucrania a través de Polonia y Hungría desarrollando una ruta a través de Eslovaquia. Esta ruta es la que han elegido los líderes de la UE y EEUU porque es el único gasoducto con capacidad de transportar gas en las dos direcciones ya que “los gasoductos no son reversibles”, según ha explicado a Teinteresa.es el director del programa de Energía y Cambio Climático del Real Instituto Elcano, Gonzalo Escribano.

La mayor parte de los gasoductos de Ucrania, construidos desde Rusia, sólo permiten el paso de gas de este a oeste. La vía que pasa por Hungría y Eslovaquia, sin embargo, sí es reversible y permitiría el paso del gas de oeste a este. No obstante, ante esta coyuntura, Escribano recuerda que aunque la dirección del gas sea opuesta, éste podría provenir de Rusia, ya que tanto Polonia, como Hungría o Eslovaquia dependen en gran medida del gas ruso. “Si Rusia considera que el gas que se está enviando a Ucrania es suyo, se puede involucrar en una disputa comercial con Europa”, explica Escribano. En cualquier caso, esta medida podría ser provisional para que Ucrania pudiera ir almacenando gas y pudiera mantener sus reservas a corto plazo, pero no sería una solución para al país.

La segunda opción propuesta por Kerry fue el desarrollo del corredor sur de gas para que a Europa pudiera entrar gas procedente de Azerbaiyán. En este sentido, Escribano también expresas sus críticas. “Hay que diversificar el suministro y evitar el monopolio. Acudir a las reservas de gas del Caspio no es una buena idea porque Azerbaiyán y Turkmenistán están en la frontera con Rusia”, sostiene Escribano. Enfocándose en esta medida, aunque Ucrania dejara de depender directamente de Rusia, el suministro energético seguiría siendo vulnerable a la presión del Kremlin.

España, acceso de GNL para toda la UE

Las propuestas de la UE y EEUU que sí tienen cabida para evitar seguir dependiendo del monopolio gasista ruso ha sido la de construir nuevas terminales de gas licuado. Y es aquí donde España tiene la oportunidad de convertirse en la puerta de acceso de gas para todo el territorio europeo.

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“En España tenemos instalaciones de gas natural licuado (GNL) y podemos traer gas de todas las partes del mundo”, explica Escribano, ya que cuenta con plantas de regasificación en al menos seis puntos del país: A Coruña, Bilbao, Barcelona, Port de Sagunt, Cartagena y Huelva. A estas hay que añadir la planta de Sines, en el sur de Portugal. Esto permite que el GLN, que sólo se puede transportar en barco, llegue a estos diferentes puntos y pueda ser manipulado para su traslado a través de los gasoductos.

La mayor parte del gas llega al país desde Argelia, mientras que el resto procede de Nigeria, Trinidad y Tobago, Qatar y Perú. Dada la cantidad de gas que entra en el país, España podría suministrar a toda la Unión Europea. Para ello, el país “tendría que proponerse para ayudar y ejercer la solidaridad a los países miembros de la UE” y “mejorar las interconexiones con Francia”.

En este sentido, según la Comisión Nacional de Energía, sostiene que la próxima ampliación de las interconexiones con Francia proporcionará mayor flexibilidad en el suministro de gas desde España hacia los mercados europeos. No obstante, esta ampliación no finalizará, como pronto, hasta 2015. Estas dos medidas favorecerían la diversificación del suministro y permitiría, paulatinamente y a largo plazo, que Europa dejara de depender energéticamente de Rusia. “Pero hay que empezar ya, porque el largo plazo empieza mañana”, explica Escbribano.

¿Podría España suministrar a Ucrania?

Escribano hace hincapié en que no existen soluciones a corto plazo, y mucho menos para Ucrania, dada su excesiva dependencia del gas ruso. ¿Pero podría España contribuir a largo plazo a favorecer la diversificación y  llegar a suministrar gas hasta Ucrania? Escribano asegura que es posible, pero no hoy.

“EL GNL se transporta en barcos metaneros —unos buques especiales que trasladan el gas a presión atmosférica y a temperaturas muy bajas—, pero estos barcos no pueden pasar por el Bósforo”, asegura Escribano. Para poder recibir GNL tendrían que construir, por un lado,gasoductos para su transporte; y por el otro, plantas de regasificación. Con todas estas instalaciones, Ucrania podría importar desde el Báltico, desde Grecia, Qatar, Tobago o Argelia. ¿Cuál es el problema? Que es mucho más caro.

Escribano explica que para que Ucrania dejara de depender de Rusia tendría que pagar un coste muy alto pero, a largo plazo, sería la única solución. Con unas infraestructuras nuevas además, Ucrania podría jugar con los precios del gas y optar por el mejor ofertante. En este sentido, si Ucrania compra gas a cualquier exportador a un precio más elevado, puede forzar a Rusia a que le reduzca los precios. En estas circunstancias y dado que los gasoductos que unen Rusia a Ucrania ya están construidos, Moscú puede bajar su precio incluso por debajo del nivel de competencia.

Todas las soluciones, tanto para Ucrania como para el resto de Europa, dependen principalmente del factor económico. Pero a largo plazo, la construcción de infraestructuras es la única opción que permite la independencia energética de todo el continente con Rusia. Así, el suministro podría diversificarse a otros mercados como el de Argelia o Qatar, e incluso al de Irán una vez que se levanten las sanciones impuestas por EEUU.

Mejora de interconexiones y exportación de energías renovables

Las interconexiones de España con Francia son uno de los principales problemas que Escribano considera a la hora de poder mostrar la capacidad de España como ruta de paso energética. En este sentido, el director del proyecto de Energía del Instituto Elcano ha criticado la escasa atención que se muestra a los corredores de gas intraeuropeos, algo que además dificulta la integración de las energías renovables.

“Una mejora de las interconexiones con Francia favorece la exportación de las renovables, una energía que Rusia no puede cortar”, añade Escribano. De esta manera y aunque sean consideradas más caras, se podría eliminar la vulnerabilidad energética ante Rusia.

Asimismo, Escribano sostiene que Estados Unidos debería considerar la exportación de su gas de esquisto o de pizarra a la Unión Europea con el objetivo de ejercer presión sobre Rusia, “una medida que la UE debería aprovechar”.

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